La enseñanza semipresencial se caracteriza por una organización híbrida y singular, situándose estratégicamente como un modelo intermedio entre la formación a distancia y la modalidad puramente presencial. El éxito de este sistema radica en mantener un equilibrio efectivo entre la parte virtual (gestionada a través de la plataforma Moodle) y las sesiones presenciales.
Los contenidos se ofrecen primordialmente en soporte digital, incluyendo materiales interactivos que enriquecen significativamente la experiencia de aprendizaje. Esta riqueza de recursos virtuales (como vídeos explicativos, actividades de repaso, herramientas de autoevaluación y cuestionarios) supera con creces las posibilidades del material impreso, facilitando un trabajo personal, flexible y autónomo por parte del alumnado a través de la plataforma. No obstante, se ofrece la posibilidad de imprimir los materiales para aquellos estudiantes que prefieran el estudio en formato físico.
Dada esta estructura, las sesiones presenciales adquieren un rol fundamental. Su objetivo principal es incidir y reforzar los contenidos que el alumnado está trabajando de forma autónoma en línea, así como facilitar el acceso a la plataforma Moodle y optimizar al máximo su uso y rendimiento.